Vistas de página en total

martes, 26 de mayo de 2015

Planetas y satélites


Podría decirse que los dioses y los protagonistas de la mitología clásica, después de “quedarse en el paro”, es decir, cuando con el triunfo del cristianismo dejaron de ser adorados, se refugiaron en los cielos para una tranquila “jubilación”. No se trata de una metáfora humorística, como veremos a continuación.
En primer lugar y como es bien sabido, los planetas de nuestro sistema solar fueron bautizados con nombres de varios dioses romanos, correspondientes a otros tantos griegos. Además, a la hora de asignar nombres a los distintos satélites de nuestro sistema solar, se ha procurado por lo general que fueran los de figuras mitológicas relacionadas con el dios del planeta correspondiente, bien por ser divinidades asociadas, sus hijos o parientes en distinto grado, bien por cualquier otra causa. Veámoslo con más detalle:
  • Mercurio (Hermes, el mensajero de los dioses): sin satélites.
  • Venus (Afrodita, diosa del amor): sin satélites.
  • Marte (Ares, dios de la guerra):
Sus dos lunas llevan el nombre de dos de los hijos que tuvo con Venus, Deimos (el terror) y Fobos (el miedo), inseparables compañeros de la guerra.
  • Júpiter (Zeus, rey de los dioses):
Este dios fue bastante infiel a su esposa, la diosa Hera, y la mayoría de sus satélites se llaman como algunas de las numerosas amantes: Europa, Io, Metis, Carme, Leda, Himalia, Pasífae, Calisto, Sínope, Elara. Otras lunas son: Amaltea y Adrastrea (sus amas de cría) Ganímedes (su copero particular), Tebe (su hija).
  • Saturno (Crono, padre de Júpiter)
Crono era un titán, es decir un dios primordial anterior a los olímpicos y sus lunas reciben nombres de otros titanes (Hiperión, Jápeto, Titán), de las mujeres de éstos (Rea, Febe, Tetis) y de sus descendientes (Prometeo, Atlas, Dione, Calipso, Pandora), de gigantes a su servicio (Mimante, Encélado) y del dios romano Jano, que lo acogió cuando fue desterrado por Júpiter.
  • Urano (dios primordial del cielo, abuelo de Júpiter):
Los satélites de Urano llevan nombre de personajes de Shakespeare, no mitológicos, por lo tanto.
  • Neptuno (Poseidón, dios de los mares)
Sus lunas se denominan como otras divinidades marinas: Tritón, Talasa, Nereida, Náyade, Galatea, Proteo.
  • Plutón (Hades, dios de los infiernos).
Su único satélite es Caronte, como el barquero que llevaba las almas de los muertos al infierno.
Estrellas, constelaciones y signos del Zodiaco
Ya muchas leyendas antiguas recogían casos de seres transformados en estrellas por los dioses (Cástor y Pólux, Orión, Erígone), por lo que no es extraño que los lejanos astros y constelaciones que pueblan nuestros cielos lleven casi siempre nombres mitológicos. Si en el caso de los planetas se utilizan los de las divinidades principales, en esta ocasión se recurre a personajes secundarios de los mitos clásicos: seres mortales (Cefeo, Andrómeda, Casiopea), grandes héroes (Hércules, Perseo, los gemelos Cástor y Pólux, Orión), animales y monstruos (Pegaso, el caballo volador; la Hidra; el ave Fénix).
Otro conocido nombre astronómico proveniente de la mitología clásica es el de la Vía Láctea, que significa "Camino de Leche", por el que los dioses iban hacia la morada de Zeus. Según otra versión fue creado sin querer por Hera, al desprender de su pecho al pequeño Hércules, quien mamaba con excesiva fuerza. El chorro de leche que siguió saliendo se esparció por el firmamento, dando lugar a la Vía Láctea.
Las constelaciones más famosas, sin embargo, son las que coinciden con los signos del Zodíaco, en los que merece la pena detenerse un momento, para comprobar su origen o significado mitológicos:
  • Aries o el carnero del Vellocino de Oro.
  • Tauro o el toro cuya forma adoptó Zeus para raptar a Europa.
  • Géminis o los Dióscuros, los gemelos Cástor y Pólux, uno de los cuales era inmortal, pero se negó a abandonar a su hermano en los Infiernos, por lo que los dioses les recompensaron transformándolos en estrellas.
  • Cáncer o el cangrejo que, enviado por Hera, mordió en el talón a Hércules mientras intentaba matar a la Hidra de Lerna, uno de sus trabajos.
  • Leo o el León de Nemea, al que Hércules mató, en otro de sus trabajos.
  • Virgo: hay varias versiones sobre su origen; para unos es Erígone, una ateniense amada por Dioniso y transformada en constelación; para otros es Astrea, la justicia, que se refugió en el cielo ante la maldad de los hombres.
  • Libra o la balanza es símbolo de la justicia, aunque también se cree que puede representar el equilibrio entre la noche y el día.
  • Escorpión: cuando el gigante Orión intentó atacar a la diosa Artemisa, ésta envió a un escorpión para aniquilarle. Ambos fueron transformados en constelaciones, y por su posición en los cielos, la de Orión parece huir eternamente de la de Escorpión.
  • Sagitario o un centauro disparando sus flechas.
  • Capricornio o cuerno de cabra, en homenaje al dios Pan, deidad menor consagrada a los pastores, mitad hombre, mitad macho cabrío.
  • Acuario o aguador, se dice que representa a Ganímedes, el copero de los dioses o a Deucalión, patriarca de la nueva humanidad tras el diluvio.
  • Piscis o los peces en los que se transformaron Afrodita y Eros, cuando huían del terrible gigante Tifón.

martes, 19 de mayo de 2015

El Teatro Barroco


El Teatro Barroco y los Espacios de su Representación

Uno de los espectáculos más populares del Siglo de Oro, son las representaciones teatrales. Para que os hagáis una idea de cómo era un Corral de Comedias del Siglo XVII, de cómo se distribuía, qué personajes asistían a la representación, estad atentos al contenido de este vídeo.

 

En este vídeo podéis entender la riqueza de la representación del teatro en el Barroco, cómo se fue enriqueciendo la escenografía de las obras y qué innovaciones se utilizaron.

 







martes, 2 de diciembre de 2014

Jarcha mozárabe

LÍRICA MEDIEVAL ARÁBIGO-ANDALUZA

LAS JARCHAS


Las jarchas son breves canciones tradicionales,  puestos en boca de mujer,  en lengua romance, que  cantaban al final de unos poemas llamados "moaxajas" los poetas andalusíes árabes o hebreos. 


Aquí podéis escuchar una recreación de una de ellas.


La épica medieval "El Poema de Mio Cid"

EL CANTAR DE MIO CID

El siguiente vídeo de youtube, os resume las tres partes del Cantar

















Rap del Mío Cid

 EL CANTAR DE MIO CID

Para acercar la figura del Mío Cid a los jóvenes, un grupo  ha compuesto este rap que nos resume las hazañas de Rodrigo Díaz de Vivar. De esta forma se unen los cantares de la Edad Media y una forma de "cantar" muy actual
 
Queridos oyentes...
Os quiero deleitar con un poema.
Un poema épico, especial, histórico,
el poema del Mío Cid:
aquel caballero desterrado por su propio rey.
Aquel caballero...¡qué buen vasallo si hubiese tenido buen señor!

Rodrigo Díaz
o Mío Cid, el campeador.
Salvador de Sevilla
contra Almudafar, el traidor.

Siendo sólo un infanzón
las envidias despertó.
Y así lo desterró
el Rey Alfonso, su señor.

Alejolo de sus hijas,
Doña Elvira y Doña Sol;
dejó sola a su mujer,
Doña Jimena y se marchó.

Pero sus mesnadas
sin duda le acompañaban.
Siguiéronle de cerca
allí donde cabalgaba.

Con gran valor
[y a cada paso
Don Rodrigo meditaba:
¡volveremos con gran honor!]

Mío Cid, el caballero castellano.
El cide de los moros,
el señor de los cristianos.
Marchó, lloró, lidió, venció.

Mío Cid, el caballero desterrado.
El cide de los moros,
el señor de los cristianos.
Marchó, lloró, lidió, venció.

Todas las batallas las libró
superando el dolor.
Fiero guerrero
que imperó en el tablero del campo.
[A sus enemigos inspiraba terror,
y lo llamaban el Cid Campeador.]

El ángel Gabriel
visitó a Rodrigo en sueños,
le dijo: "tened fe
y poned todo el empeño,
si obráis por el señor
el perdón será vuestro".

Salió de Toledo
tomó Alcocer y Alcañiz.
Y al conde de Barcelona
apresó en esta lid.

Ganó la espada colada,
y con todos repartió
el botín de una batalla
que en Minaya ganó.

En el pinar de Tévar
ya no hay nadie que no sepa
del campeador.

[Y así con esta fe
Don Rodrigo murmuraba:
¡volveremos con gran honor!]

Mío Cid, el caballero castellano.
El cide de los moros,
el señor de los cristianos.
Marchó, lloró, lidió, venció.

Mío Cid, el caballero desterrado.
El cide de los moros,
el señor de los cristianos.
Marchó, lloró, lidió, venció.

Todas las batallas las libró
superando el dolor.
Fiero guerrero
que imperó en el tablero del campo.
[A sus enemigos inspiraba terror,
y lo llamaban el Cid Campeador.]

Nuestro héroe castellano
asedió y conquistó
la ciudad de Valencia,
y gran honra ganó.

Hasta al Rey Yusuf,
de Marruecos
la noticia llegó.

De allende el mar
este ejército arribó,
y a las puertas de Valencia
ya las tiendas asentó.

Y sin dudar
atacó
con gran furia
el campeador.

Cincuenta mil moros
contra cuatro mil
de los guerreros del cid,

Que vencieron con la ayuda
del creador.
[Y con esta gran victoria,
Don Rodrigo hablaba:
¡volveremos con gran honor!]

Mío Cid, el caballero castellano.
El cide de los moros,
el señor de los cristianos.
Marchó, lloró, lidió, venció.

Mío Cid, el caballero desterrado.
El cide de los moros,
el señor de los cristianos.
Marchó, lloró, lidió, venció.

Todas las batallas las libró
superando el dolor.
Fiero guerrero
que imperó en el tablero del campo.
[A sus enemigos inspiraba terror,
y lo llamaban el Cid Campeador.]

Otro rey moro,
el Rey Búcar en cuestión,
fue a cercar Valencia,
la venganza lo cegó.

Y otros cincuenta mil
de los suyos mandó.

Pero el de Vivar,
que en buena hora nació,
sembró el terror en los moros
y a ninguno dejó.

AlRey Búcar mató.
Ganó la espada Tizón.
Consiguió de su Rey,
Alfonso, el perdón.

Casó a sus hijas amadas
con los reyes de Navarra
y de Aragón.

[Regresó con su mujer,
y a los suyos gritó:
¡hemos vuelto con gran honor!]

Mío Cid, el caballero castellano.
El cide de los moros,
el señor de los cristianos.
Marchó, lloró, lidió, venció.

Mío Cid, el caballero desterrado.
El cide de los moros,
el señor de los cristianos.
Marchó, lloró, lidió, venció.

Todas las batallas las libró
superando el dolor.
Fiero guerrero
que imperó en el tablero del campo.
[A sus enemigos inspiraba terror,
y lo llamaban el Cid Campeador.]


Si, fue la victoria del bajo castellano contra la nobleza leonesa,
de la humildad contra la envidia.
De las raíces de la tierra contra la invasión.
Y este fue el poema,
el poema del Cid Campeador.



martes, 25 de noviembre de 2014

Juan Ruiz "Arcipreste de Hita" y el Libro de Buen Amor (SIGLO XIV)


EL ARCIPRESTE DE HITA

[Aquí dise de cómo fue fablar con doña Endrina el arçipreste]

¡Ay, quán fermosa viene
Doña Endrina por la plaça!
¡Qué talle, qué donayre,
qué alto cuello de garça!
¡Qué cabellos, qué boquilla,
qué color, que buenandança!

Pero tal lugar non era
para fablar en amores,
a mí, luego, me vinieron
muchos miedos e temblores.
Los mis pies e las mis manos
non eran de sí señores,
perdí seso, perdí fuerza,
mudáronse mis colores.

Fablar con muger en plaça
es cosa muy descobierta,
porque, a veçes, mal atado
está el perro tras la puerta.
La buhona con harnero
va tañendo cascaveles,
y menando de sus joyas,
sortijas con alheleles.

Abaxe más la palabra,
dixel quen juego fablaba,
porque tot aquella gente
de la plaça nos miraba.
Començé a decir mi quexa
del amor que me afincaba.

Con la gran pena que paso
vengo vos decir mi quexa;
vuestro amor e deseo
que me afinca, que me aquexa.
Non me tira, non me parte,
non me suelta, non me dexa.

lunes, 24 de noviembre de 2014

RESUMEN DEL MESTER DE CLERECÍA



Para tener un resumen de lo que fue el Mester de Clerecía podemos ver el siguiente vídeo




Gonzalo de Berceo. Siglo XIII


 GONZALO DE BERCEO

Este autor nació, con toda probabilidad, hacia finales del siglo XII, en el pueblo denominado Berceo, aledaño a la abadía de San Millán de la Cogolla. Se conoce muy poco sobre su vida, solamente que fue sacerdote.
 En cuanto a sus obras sabemos más. El tema de todas ellas versa sobre la Virgen, sobre la misa y la vida de algunos santos: Santo Domingo de Silos, San Millán, San Lorenzo, Santa Oria virgen, Santa Auria virgen, y a los que hay que añadir su famoso Los Milagros de Nuestra Señora. La mayoría de sus temas son exclusivamente religiosos.
 Berceo es el máximo representante del "mester de clerecía" y su estilo es sencillo y fresco, a veces incluso rústico y le gusta hacer uso del lenguaje popular. Sus obras están  escritas en cuaderna vía (estrofa de cuatro versos alejandrinos monorrimos) como era habitual en el «mester». 
A continuación podemos leer uno de los relatos de Milagros de Nuestra Señora. Hemos enlazado además con un vídeo de youtube, donde se recita dicho milagro y con otra página que realiza un comentario de texto muy bien realizado



EL CLÉRIGO Y LA FLOR



De un clérigo leemos     que era de sesos ido,
y en los vicios del siglo    fieramente embebido;
pero aunque era loco    tenía un buen sentido:
amaba a la Gloriosa    de corazón cumplido.

Como quiera que fuese    al mal acostumbrado,
en saludarla siempre    era bien acordado;
y no iría a la iglesia,    ni a otro mandado
sin que antes su nombre    no hubiera aclamado

Decir no lo sabría    por qué causa o razón
(nosotros no sabemos    si se lo buscó o non)
dieron sus enemigos    asalto a este varón
y hubieron de matarlo,    déles Dios su perdón.

Los hombres de la villa,    y hasta sus compañeros,
que de lo que pasó    no estaban muy certeros,
afuera de la villa,    entre unos riberos
se fueron a enterrarlo,    mas no entre los diezmeros.

Pesóle a la Gloriosa    por este enterramiento,
porque yacía su siervo    fuera de su convento;
aparecióse a un clérigo    de buen entendimiento
y le dijo que hicieron    un yerro muy violento.

Ya hacía treinta días    que estaba soterrado:
en término tan luengo    podía ser dañado;
dijo Santa María:    «Es gran desaguisado
que yazga mi notario    de aquí tan apartado.

Te mando que lo digas:    di que mi cancelario
no merecía ser    echado del sagrario;
diles que no lo dejen    allí otro treintenario
y que con los demás    lo lleven al osario.»

Preguntóle el clérigo    que yacía adormentado:
«¿Quién eres tú que me hablas?    dime quién me ha mandado,
que cuando dé el mensaje,    me será demandado
quién es el querelloso,    o quién el soterrado».

Díjole la Gloriosa:    «Yo soy Santa María,
madre de Jesucristo    que mamó leche mía;
el que habéis apartado    de vuestra compañía
por cancelario mío    con honra lo tenía.

El que habéis soterrado    lejos del cementerio
y a quien no habéis querido    hacerle ministerio
es quien me mueve a hacerte    todo este reguncerio:
si no lo cumples bien,    corres peligro serio.»

Lo que la dueña dijo    fue pronto ejecutado:
abrieron el sepulcro    como lo había ordenado
y vieron un milagro    no simple, y sí doblado;
este milagro doble    fue luego bien notado.

Salía de su boca,    muy hermosa, una flor,
de muy grande hermosura,    de muy fresco color,
henchía toda la plaza    con su sabroso olor,
que no sentían del cuerpo    ni un punto de hedor.

Le encontraron la lengua    tan fresca, y tan sana
como se ve la carne    de la hermosa manzana:
no la tenía más fresca    cuando a la meridiana
se sentaba él hablando    en medio la quintana.

Vieron que esto pasó    gracias a la Gloriosa,
porque otro no podría    hacer tamaña cosa:
trasladaron el cuerpo,    cantando Specïosa,
más cerca de la iglesia     a tumba más preciosa.

Todo hombre del mundo     hará gran cortesía
si hiciere su servicio     a la Virgo María:
mientras vivo estuviere,      verá placentería
y salvará su alma     al postrimero día.

 (versión modernizada de Daniel Devoto, Ed. Castalia, «Odres Nuevos.», 1976)

EL CLÉRIGO Y LA FLOR


domingo, 23 de noviembre de 2014

El Miserere. Leyenda de Bécquer




"EL MISERERE"
(Leyenda Religiosa)
Gustavo Adolfo Bécquer
 
 
 
 





JORGE MANRIQUE (II)





Aunque la más conocida de sus obras son las Coplas a la muerte de su padre, también escribió otras composiciones (unas 40) que pueden clasificarse en tres grupos: amoroso, burlesco y doctrinal. Son, en general, obras satíricas y amorosas, que siguen los cánones de la poesía cancioneril de la época, con mucha influencia provenzal y del tono galante del amor cortés.
Podemos leer alguna de estas composiciones a continuación




Yo soy quien libre me vi...
Yo soy quien libre me vi,
yo, quien pudiera olvidaros;
yo só el que, por amaros,
estoy, desque os conoscí,
«sin Dios, y sin vos, y mí».
Sin Dios, porque en vos adoro,
sin vos, pues no me queréis;
pues sin mí ya está de coro
que vos sois quien me tenéis.
Assí que triste nascí,
pues que pudiera olvidaros.
Yo so el que, por amaros,
estó, desque os conoscí,
sin Dios, y sin vos, y mí».



DICIENDO QUE COSA ES AMOR

Es amor fuerça tan fuerte
que fuerça toda razón;
una fuerça de tal suerte,
que todo seso convierte
en su fuerça y afición;
una porfía forçosa
que no se puede vencer,
cuya fuerça porfiosa
hacemos más poderosa
queriéndonos defender.

Es un modo de locura
con las mudanças que hace:
una vez pone tristura,
otra vez causa holgura,
como lo quiere y le place;
un deseo que al ausente
trabaja, pena y fatiga;
un recelo que al presente
hace callar lo que siente,
temiendo pena que diga.

Todas estas propiedades
tiene el verdadero amor;
el falso, mil falsedades,
mil mentiras, mil maldades
como fingido traidor;
el toque para tocar
cuál amor es bien forjado,
es sofrir el desamar,
que no puede comportar
el falso sobredorado.





GLOSA
A su mote que dice: "Ni miento ni me arrepiento"

Ni miento ni me arrepiento,
ni digo ni me desdigo,
ni estoy triste ni contento,
ni reclamo ni consiento
ni fío ni desconfío;
ni bien vivo ni bien muero,
ni soy ajeno ni mío,
ni me vengo ni porfío,
ni espero ni desespero.

Fin

Conmigo solo contiendo
en una fuerte contienda,
y no hallo quien me entienda,
ni yo tampoco me entiendo;
entiendo y sé lo que quiero,
mas no entiendo lo que quiera
quien quiere siempre que muera
sin querer creer que muero.